Esos minutos que pasamos juntos en la cama justo antes de dormir son, frecuentemente, los momentos en que nos sentimos más unidos a nuestra pareja. Las caricias y besos antes, entre y después de hacer el amor, es la forma ideal de iniciar y terminar una velada erótica perfecta así como tener en cuenta otros detalles.
Por ejemplo, guarda la ropa que tienes tirada, cierra la puerta del armario y también las ventanas si vives en una calle ruidosa. Es decir, hay que crear el ambiente es tranquilo y ordenado. ¿ Y por qué no encender un par de velas o una luz en la habitación contigua para iluminar sutilmente el cuarto? Ni hablar de que cada uno se quite su ropa para hacer el amor, ¡desnudaos el uno al otro! Eso te obliga a centrar toda tu atención en tu pareja.
Y, claro; con ello se pueden acariciar el uno al otro a medida que deslizes la ropa por el cuerpo. Y eso, a su vez, hará que centres tu atención en la parte del cuerpo que él está tocando, multiplicando la sensación de placer que te produce.
También debes tener en cuenta que hay ciertas palabras que, pronunciadas a la hora de hacer el amor, nos pueden alterar las neuronas. Hay un detalle importante que señalan los especialistas : Las mujeres respondemos a un “te quiero” porque nos gusta sentirnos queridas. Los hombres, sin embargo, responden a “te deseo” porque eso les hace sentirse necesitados y deseados.
Finalmente, no hay nada que potencie más la sensación de intimidad que mantener contacto visual y si a eso se suman los besos, la llama del amor se encenderá aún más con fuerza!
Deja una respuesta